Por qué la emoción fija los recuerdos: lo que la neurociencia ya sabe
La emoción ayuda al cerebro a guardar lo que importa, y la misma investigación muestra por qué tu marca necesita estar dentro de la escena que emociona.
En 30 segundos
- La amígdala tiene un papel central en la consolidación de los recuerdos emocionales, según McGaugh.
- Los recuerdos emocionales se olvidan más despacio que los neutros.
- La emoción puede estrechar la atención y dejar a la marca fuera del recuerdo.
- Los recuerdos emocionales son vívidos y confiados, según Talarico y Rubin.
Quizás recuerdes exactamente dónde estabas cuando recibiste una noticia que cambió tu vida. La cocina, el color del mantel, el televisor encendido en la sala, la forma en que la voz del otro lado de la línea se quebró en la segunda frase. La memoria grabó todo sola, con nitidez de fotografía, y guarda la escena desde hace años sin pedirle permiso a nadie. La neurociencia pasó décadas tratando de entender por qué el cerebro protege ciertos momentos con tanta fuerza, y lo que ya descubrió le interesa a tu marca, que necesita ser recordada.
La amígdala y la consolidación de los recuerdos emocionales
El nombre que aparece en casi toda esta investigación es el de la amígdala, una estructura pequeña en el interior del cerebro. En una revisión publicada en 2004 en la Annual Review of Neuroscience, el neurocientífico James McGaugh describe la amígdala como una pieza central para adquirir y retener recuerdos duraderos de experiencias emocionales. Kevin LaBar y Roberto Cabeza, en Nature Reviews Neuroscience, en 2006, resumieron la idea en una frase que adoptamos como epígrafe de esta serie: los eventos emocionales muchas veces alcanzan un estatus privilegiado en la memoria.
Lo que más nos intriga de esta historia es el tiempo. Un recuerdo sigue afianzándose después del acontecimiento, en un proceso que los investigadores llaman consolidación. En un texto de 2015 para la Association for Psychological Science, McGaugh recuerda experimentos en los que la hormona del estrés epinefrina, aplicada a roedores poco después del entrenamiento, mejoró la memoria. Cuando los investigadores aplicaron propranolol directamente en la amígdala, el efecto desapareció. En humanos, el mismo propranolol bloqueó la mejora de memoria provocada por la excitación emocional, según el estudio de Cahill, Prins, Weber y McGaugh, de 1994, que él retoma en el mismo texto.
Ten presente la reserva del recuadro anterior. La prueba de causa y efecto proviene sobre todo de animales, y los estudios de imagen en personas muestran correlación. Aun con ese cuidado, el conjunto apunta en una dirección consistente: lo que nos conmueve recibe un trato especial a la hora de convertirse en recuerdo.
Los recuerdos emocionales se olvidan más despacio
En 2015, Andrew Yonelinas y Maureen Ritchey publicaron en Trends in Cognitive Sciences una revisión con un título que parece escrito por un guionista: el olvido lento de los recuerdos episódicos emocionales. La conclusión es directa. La literatura actual indica que los recuerdos emocionales se olvidan más despacio que los neutros, y los autores le atribuyen a la amígdala un papel decisivo en ese efecto.
Los propios investigadores señalan límites. Proponen una explicación alternativa a la teoría clásica de la consolidación, señal de que el mecanismo todavía está en debate. La mayor parte de la evidencia proviene de material negativo y excitante, y el efecto con estímulos positivos sigue siendo una pregunta abierta. También reconocen varias cuestiones importantes que el modelo deja sin respuesta.
Llevado a la vida de una marca, el hallazgo sugiere una curva de olvido menos empinada para aquello que conmovió a alguien. Entre las decenas de piezas que una persona ve en una semana, las que traen una escena afectiva concreta tienden a durar más en la memoria. Un mes después, la pregunta práctica para quien invierte es si algún pedazo de esa escena sigue vivo en la cabeza de quien la vio, y si la marca está en ese pedazo.
Cuando la emoción le roba la escena a la propia marca
Si apruebas guiones, guarda esta reserva con cariño. En un estudio de 2005 en Psychology and Aging, Elizabeth Kensinger, Olivier Piguet, Anne Krendl y Suzanne Corkin observaron que la viveza de los recuerdos aumenta para los elementos emocionales y que la memoria de los detalles centrales de una escena se fortalece. El mismo texto advierte que la emoción no siempre mejora la memoria. La excitación emocional parece estrechar la atención y dejar de lado los detalles periféricos.
En una pieza publicitaria, el detalle periférico suele ser justamente la marca: el logotipo en la esquina, la firma en los últimos dos segundos, el envase que aparece cuando la música ya terminó. La persona sale de la película con el corazón apretado y sin saber quién contó esa historia. Ipsos, en un análisis de 2016 firmado por Gailynn Nicks, llega a una recomendación compatible: la emoción facilita el recuerdo de la marca a la hora de elegir cuando viene dentro de una estructura consistente, con activos distintivos de marca.
La apertura de la película principal de la campaña de lanzamiento de Prat's PRO+, escrita por Mentoniano para Prat's, con producción de Claque Filmes en alianza con ARTT Creative Works.
Video: P.O.V. desde dentro del refrigerador apagado, con apenas la silueta del nuevo jugo. El refrigerador se abre y la luz revela el nuevo envase.
Audio:"Todo dia tem uma hora em que a gente precisa ser a nossa versão PRO+." (En español: "Todos los días hay un momento en que necesitamos ser nuestra versión PRO+.")
Fragmento del guion original de la película principal, escrito por Léo Bento. El proyecto completo está en Prat's PRO+.
El fragmento muestra en la práctica lo que sugiere la investigación de Kensinger. La primera imagen de la película es el propio envase, revelado por la luz del refrigerador, y en la secuencia la botellita se queda en el mismo punto del cuadro mientras los personajes cambian a su alrededor. El producto ocupa el centro de la escena, el lugar que la emoción ilumina, y por eso tiende a recordarse junto con ella.
Recuerdos nítidos, confianza alta: la advertencia de las memorias flash
Volvamos a la cocina del primer párrafo. Jennifer Talarico y David Rubin les pidieron a 54 estudiantes de Duke que registraran, el 12 de septiembre de 2001, cómo se habían enterado de los ataques del día anterior. Los estudiantes fueron evaluados de nuevo 1, 6 o 32 semanas después. El título del artículo, publicado en 2003 en Psychological Science, ya resume la conclusión: la confianza caracteriza a estos recuerdos. Según los autores, su rasgo especial está en la precisión que la persona cree tener.
Para tu marca, esto pide humildad. La emoción deja el recuerdo vivo, lleno de color y de certeza, y con el tiempo la persona puede volver a contar los detalles a su manera, reorganizando la escena cada vez que la recuerda. Por eso los activos de la marca necesitan ser simples y repetirse con firmeza, para resistir esa reescritura silenciosa.
La pregunta de Léo Bento, nuestro fundador, lleva el tema al rostro de quien recibe el mensaje:
¿Les tiembla el mentón cuando entran en contacto con una comunicación importante de la marca?
El mentón aparece aquí como imagen. No hay un estudio revisado por pares que confirme el temblor del mentón como marcador del llanto, y tratamos esta observación con ese cuidado. La pregunta sigue siendo valiosa porque te obliga, a la hora de aprobar la pieza, a pensar en personas reales, sentadas frente a una pantalla, decidiendo en silencio lo que van a guardar.
Damasio, pico y final: hipótesis que todavía están en debate
En conversaciones sobre marketing, la hipótesis de los marcadores somáticos, asociada al neurocientífico A.R. Damasio, suele aparecer como prueba de que decidimos con la emoción. Lee con atención la formulación de los propios autores. En un artículo de 2005 firmado por Bechara, H. Damasio, Tranel y A.R. Damasio, los marcadores somáticos aparecen como sentimientos que, asociados a un resultado futuro negativo, funcionan como una señal de alarma. Escriben que, según las circunstancias, las emociones pueden tener un papel útil o perturbador en la decisión. Una revisión crítica de Dunn, Dalgleish y Lawrence, de 2006, concluyó que la hipótesis necesita apoyo empírico adicional para seguir siendo sostenible. Desde nuestra perspectiva, el nombre justo para ella es hipótesis influyente y debatida.
El mismo cuidado vale para la regla del pico y el final. En 1993, Kahneman y colegas mostraron que 22 de 32 participantes prefirieron repetir una experiencia dolorosa más larga, con la mano en agua fría, porque terminaba un poco menos incómoda. En 2003, un estudio con 682 pacientes de colonoscopia, firmado por Redelmeier, Katz y Kahneman, encontró un resultado en la misma línea. La regla trata de la evaluación de experiencias, sobre todo de dolor, y llevarla a los anuncios es una extrapolación. En el décimo artículo de la serie mostramos cómo usarla en la estructura de un guion con esa honestidad.
En la práctica
- Identifica el momento de mayor emoción del guion y pon la marca dentro de él, como objeto, gesto, sonido o voz.
- Cambia las descripciones abstractas por un detalle concreto que tu público reconozca de su propia vida.
- Mide el recuerdo de la marca días después de la emisión, además de la reacción inmediata a la película.
- Hazle a todo dato de neuromarketing las preguntas de método que le harías a cualquier investigación: muestra, diseño y quién la financió.
Referencias
- McGaugh. The Amygdala Modulates the Consolidation of Memories of Emotionally Arousing Experiences. Annual Review of Neuroscience, 2004. Ver fuente
- McGaugh. 'Significance and Remembrance' Revisited. APS Observer, 31 de agosto de 2015. Ver fuente
- LaBar y Cabeza. Cognitive neuroscience of emotional memory. Nature Reviews Neuroscience, enero de 2006. Ver fuente
- Yonelinas y Ritchey. The slow forgetting of emotional episodic memories: an emotional binding account. Trends in Cognitive Sciences, 2015. Ver fuente
- Kensinger, Piguet, Krendl y Corkin. Memory for Contextual Details: Effects of Emotion and Aging. Psychology and Aging, 2005. Ver fuente
- Ipsos (Gailynn Nicks). Análisis sobre emoción y publicidad, noviembre de 2016. Ver fuente
- Talarico y Rubin. Confidence, not consistency, characterizes flashbulb memories. Psychological Science, 2003. Ver fuente
- Bechara, Damasio, Tranel y Damasio. The Iowa Gambling Task and the somatic marker hypothesis: some questions and answers. Trends in Cognitive Sciences, 2005. Ver fuente
- Dunn, Dalgleish y Lawrence. The somatic marker hypothesis: A critical evaluation. Neuroscience and Biobehavioral Reviews, 2006. Ver fuente
- Kahneman, Fredrickson, Schreiber y Redelmeier. When more pain is preferred to less: Adding a better end. Psychological Science, 1993. Ver fuente
- Redelmeier, Katz y Kahneman. Memories of colonoscopy: a randomized trial. Pain, 2003. Ver fuente
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